Ensayo sobre la soledad


La soledad. En una sociedad como la nuestra que proviene de relaciones familiares intrincadas y la filosofía del pueblo en que ‘todos conocen a todos’, la soledad siempre se ha visto como una situación no deseable de las personas.
Se podrían clasificar las situaciones clásicas de la soledad, en el marco de una sociedad netamente rural, en tres grupos:
* La soledad del ermitaño. Soledad elegida, normalmente por motivos religiosos o contemplativos de cualquier otro tipo.
* La soledad del emigrante. Soledad forzada del que tiene que marcharse de su lugar de origen. Se incluye también los huidos de las guerras y cualquier otro desplazado forzoso. Esta soledad lleva consigo asociado un trauma que normalmente es más fuerte que la soledad misma. Si el emigrante consigue la integración en su lugar de destino, esta soledad suele desaparecer.
* La soledad elegida y no deseada. Aunque parezca una contradicción se refiere a la soledad proveniente de una pérdida traumática de las personas con las que se comparte la vida. Si como consecuencia de esta perdida, la persona elige encerrarse y no ver la luz estamos en este grupo.

En la sociedad rural, como he dicho, era normal conocerse entre todos (lo que no es equivalente a que las relaciones fueran buenas, pero aún así eran relaciones) por lo que la soledad se reducía a casos normalmente puntuales y casi patológicos sobre los que poco se podía hacer.
Sin embargo en la sociedad de hoy, donde todo está conectado, se vive en grandes ciudades con muchos miles de personas, se ha pasado a la situación de ‘conocer mucha gente pero no relacionarse con nadie’. En este entorno surge un nuevo tipo de soledad desconocida. Yo la llamo la soledad por imposibilidad. ¿En qué consiste?
Se me ocurren algunas características de la persona en esta situación:
– Carencia de relaciones familiares fuertes.
– Carencia de relaciones de amistad duraderas.
– Dificultad en trabar relaciones nuevas o en profundizar con las existentes.
– Dependencia muy fuerte de un conjunto muy reducido de personas, normalmente una sola, la pareja.
En estos casos cuando la persona pierde, por cualquier motivo, su apoyo, su salida hacia el resto del mundo, desaparecen todos los vínculos con el resto de personas. Seguirá relacionándose con su familia, en el trabajo, saldrá de vez en cuando con conocidos. En esta situación tenemos personas solitarias siempre rodeadas de gente. Personas que son conscientes de su soledad pero no se sienten capaces de abrirse al mundo que les rodea, porque no le conocen y, por tanto, le tienen miedo.

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2 respuestas a Ensayo sobre la soledad

  1. José Luis dijo:

    ¿Qué hecha de menos quien se encuentra solo? Hay temas clásicos:
    – Alguien con quien acostarse, abrazarse, besar y hacer el amor
    – Alguien con quien salir al teatro, al cine o simplemente dar un paseo
    Pero hay otras pequeñas cosas que yo creo más importantes todavía:
    – Alguien con quien compartir un pequeño éxito en el trabajo
    – Alguien a quien leerle tu último relato
    – Alguien a quien decirle que hoy te has acordado
    – Alguien en quien piensas y sonríes sin más, porque sabes que, en algún lado, también sonríe y piensa en tí

  2. lunamar dijo:

    La soledad desde mi punto de vista y en alguna medida la sufrimos un poco todos queramos o no reconocerlo. En mi caso, a veces el mundo, en general, no podría pensar en nada concreto nos incita a meternos en nuestros caparazones a sospechar que las personas somos egoístas por naturaleza, que algunas de las normas sociales que nos imponen obligaciones casi imposibles de cumplir, tales como, lo que debe ser una buena madre o una buena esposa , ser un buen esposo, un buen padre, un o una buena trabajadora/or , no perder los papeles, etc…nos hacen a veces infelices y cuestionarnos si realmente lo que los demás consideran socialmente bueno o un comportamiento correcto es bueno para mí, eso, hace que sintamos la necesidad de aislarnos en determinados momentos para poder forjar nuestras propias ideas y recorrer nuestro propio camino, el de nuestra vida, que es en definitiva única e irrepetible. Siempre he creído en el respeto a los demás, en la fuerza de la palabra no de llegar a las namos. Acepto que vivimos en una sociedad y que los derechos de los demás deben ser tenidos en cuenta tanto como los míos, eso es bueno para todos, pero me pregunto a veces ¿ quién puede determinar si una persona es buena o buen padre? por ejemplo, supongo que únicamente tienen derecho a opinar los propios hijos y a una edad en que sean lo suficientemente conscientes de lo difícil que es cumplir con este rol. En fin, espero que a alguien le interese mi opnión y podamos seguir ahondando en este tema tan íntimo como es el de ” soledad”

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