I have a dream (tengo un sueño)


I have a dream (tengo un sueño)
==========================================

Con estas palabras de Martin Luther King voy a comenzar mi narración de la visita que ayer por la tarde/noche hice a la Puerta del Sol de Madrid.

Llegué más tarde de lo que tenía pensado, sobre las 7. En el viaje en tren unos sonetos de Jesús Urceloy. Monté en la cabecera de la línea C4, Alcobendas-San Sebastián de los Reyes. Eso y la lectura hizo que no me diera cuenta de lo que estaba ocurriendo hasta que descendí al andén de Sol. La gente llenaba el andén, las escaleras, los pasillos. Todos hacia arriba, hacia la plaza. Sinceramente me emocioné. Comencé a buscar caras conocidas, supuse que algunos de vosotrxs estaríais por allí. Por supuesto no vi a nadie. Luego tampoco 😦

Pero no me adelantaré. Subí los cuatro tramos de escaleras mecánicas observando a la gente hasta que llegue al último, el del techo de cristal de la nueva estación de cercanías. Estaba lleno de carteles. Carteles manuscritos, sencillos o con dibujitos, con frases de una palabra o de 20, del tamaño de un folio o como una sábana. Terminé de salir de la estación y entré de lleno en ese conjunto de individuos que conforman estos días la puerta del Sol. No me dio el sol en la cara, no me entró una mota de polvo en los ojos, pero unas lágrimas se formaron en ellos. Estaba en una nube, era feliz, realmente feliz por primera vez en mucho, mucho tiempo. La siguiente hora la pase andando entre las tiendas, leyendo carteles, conociendo el campamento, re-conociendo la puerta del Sol y sus alrededores. Fue realmente impresionante. Sentí que quería ser parte de esto. Entonces no sabía cómo y sigo sin saberlo, pero me arrepentiré si no hago algo. Otro arrepentimiento más en mi mochila. Pesa ya mucho, debo intentar descargarla.

Allí estaba yo pasando por una de las tiendas de provisiones, la tienda de género (feminismo, identidad sexual, prostitución, mujeres inmigrantes, …), recorriendo la parte externa del campamento entre Montera y Carmen. Leyendo muchos de los carteles y lamentando no tener la memoria que tenía con 12 años. Intentando fotografiar con el móvil algunos de estos textos para retenerlos aquí y hacer un mini-album de facebook. Me adentré en la calle Arenal y volví a Sol. Luego subí a la Plaza de Pontejos. Allí vi mi primera asamblea, me pasaron un plato con rodajas de plátano y otro con rodajas de piña que seguí circulando. Era una de las asambleas sobre política en general, y se estaban votando los puntos acordados para el trabajo posterior.

Luego reentré a Sol y recorrí el campamento por la parte superior y central: voluntarios, asambleas de barrios y pueblos que se estaban ya organizando (en Alcobendas en la Plaza Mayor), enfermería, tienda de propuestas, inmigración, guardería y un largo etcétera.

Se respiraba la ilusión, el trabajo duro, la organización y el buen hacer. No se escuchaba un solo grito, una voz más alta que otra. A pesar de las aglomeraciones he conocido la puerta del sol con más ruido un domingo normal. Los debates en las asambleas se hacían con un sólo megáfono (las grandes, las pequeñas a base de cuerdas vocales) y respetando los turnos de palabra. Las votaciones, asentimientos y discrepancias se hacían con gestos para no molestar a los vecinos. Se repartía agua y zumo, zumo y agua y algún esporádico refresco. Nada de alcohol. Algún vendedor ambulante (al que desde la organización se invitaba a salir) entraba a vender cervezas pero ni una lata se veía consumiendo. Los suelos. Pocas veces he visto los suelos tan limpios en Sol. Prácticamente ni un solo papel. Y los pocos que había eran recogidos en seguida por las patrullas de los grupos de Acción Medioambiental.

La acampada de Sol no es una acampada en el tono festivo que uno suele imaginarse las acampadas que hace con sus amigos o con la familia. No. Es una acampada porque está hecha de tiendas. Pero en realidad es una miniciudad. Una miniciudad con los servicios básicos (alojamiento, manutención, educación y médico) y otros importantes en este tipo de concentraciones como el asesoramiento legal (esta tienda incluía aparte de papeles para hacer preguntas un listado de las horas en las que varios abogados atendían de manera presencial) o la tienda de infraestructura donde se lleva cuenta de las necesidades: lo básico el agua, pero temas como pilas para los megáfonos, rotuladores y hasta conexiones wifi. Cuando llegué anunciaban que acababan de conseguir un disco de 4Tb y querían llenarlo con multimedia de la acampada. Y luego un montón de tiendas dedicadas al trabajo. Trabajo voluntario, organizado y por lo que se veía duro pero agradecido. En Sol están todas las tiendas, pero ya no daban abasto ni de lejos para las asambleas, así que salvo un par de ellas el resto las tenían dedicadas a rellenar los carteles con las actividades y horarios, recogida de firmas de adhesión al Manifiesto, captación de voluntarios e información general. Las asambleas en sí se distribuían en varios puntos: yo vi la ya comentada sobre política en la Plaza de Pontejos, las de educación (universidad, educación 0-18, religión, legislación, etc) partían del Cortilandia, pero la gran mayoría llenaban por completo la plaza del Carmen: Medio Ambiente (incluyendo sub-asambleas de residuos, trato a los animales, legislación general, educación medioambiental, política agraria, costas, medio agrario o ciuddades), Economía, Empleo y Vivienda.

Las gentes eran de todo tipo pero predominaba con mucho la juventud. A mi, que trabajo en una Universidad, me daba la impresión de que se había reunido en Sol toda la universidad madrileña. Pero no estaban solos. La organización era casi exclusividad de los jovenes pero en todas las asambleas había gente de más edad participando de manera activa y familias enteras, padres con hijos más o menos pequeños se interesaban por todo, asistían a las asambleas. Porque no nos olvidemos, esto es de todos para todos. Una de las propuestas principales del grupo de política general es que las propuestas que salgan de aquí se sometan a referéndum popular…

No sé por donde continuar. Seguro que muchos lo habéis visto en vivo y tendréis vuestras experiencias. Esta fue la mía. Sólo dos cosas evitaron que la tarde/noche fuera perfecta: en cuanto a la plaza los pitidos a la presentadora de Tele 5 cada vez que intentaba comentar las noticias (junto con gritos de ‘Telecinco, telebasura’ y ‘televisión, manipulación’). Estoy de acuerdo en los calificativos pero no en las formas. Toda la plaza es un ejemplo de trabajo, dedicación, buen ambiente y respeto por y para todxs. Creo que la acampada no se merecía esa actitud hacia la televisión. Y en segundo lugar, desde el punto de vista personal, la soledad que últimamente me acompaña. Todas estas emociones y sentimientos que me acompañaron durante más de cuatro horas no las pude compartir con nadie. Así que aquí estoy en la madrugada del sábado al domingo, escribiendo esto, desde el alma o el corazón o las tripas o el cerebro o lo que sea que provoque en mi este estado. Toda mi vida he tenido un sueño, como aquel de Martin Luther King, un sueño en el que creía en las personas (siempre lo he hecho, a pesar de mis últimas vivencias), un sueño en el que veía a todo el mundo por igual y no se entendía la discriminación, la injusticia, el hambre, las guerras, las desigualdades. La tarde del 21 de mayo de 2011 será recordada por mi como la tarde en que anduve despierto a través de ese sueño. ¡¡Ójala cuando me despierte mañana después de esta larga noche siga recorriendo este sueño!! ¡¡Ójala estéis ahí para poder compartir este largo, difícil y prometedor camino!! ¡¡Ójala la utopía sea superada por la realidad!!

Muy buenas noches… no importa lo que pase mañana, el caminar ha comenzado. No debemos detenernos.

===============================
Una pequeña anécdota para el final. Comienzo de la calle Montera, en la acera derecha. Estoy viendo los carteles pintados y escritos por los niños. Llega un niño de unos cinco años y demuestra a su madre su capacidad lectora leyendo el cartel de las peticiones de la asamblea infantil (menos coches, más muñecas y parques, más tiempo con los padres). Al finalizar su madre le preguntó que le parecía. Muy bien, contestó el niño. Posiblemente no entendería todo lo que estaba pasando, pero seguro que algún día su madre le enseñará las fotos, cuando sea un joven como los de allí y comprenderá por qué el futuro será mucho mejor que el presente. Fue entonces cuando quise poder llamar a mi hijo y que estuviese él aquí conmigo. Seguro que se le ocurrían más ideas. Ojalá pueda darse cuenta cuando llegue el futuro de las mismas cosas que aquel niño de cinco años.

Publicado en Opinion | Deja un comentario

Dos más dos, ¿son cuatro?


En la escuela te enseñan a sumar y te dicen: dos más dos son cuatro. Y tú vas y lo entiendes: porque si tú tienes dos caramelos y María te da otros dos tú te puedes comer cuatro caramelos. Aunque pronto aprendes que realmente no es así: papá o mamá no te dejan comerlos hasta después de la merienda, alguno lo tienes que compartir con el hermanito, siempre el hermanito. Y por supuesto, solo uno, deja el resto para mañana. Así que a pesar de que finalmente dos más dos es uno y diferido, tú sigues creyendo en el axioma de la suma. Porque la profe sabe mucho (de manipulación inconsciente, pero claro esto no se sabe).

Pasan los años y ya sabes las cuatro reglas, puede que hayas aprendido a hacer ecuaciones y raíces cuadradas o puede que no. Llega un momento en que te explican algo sobre probabilidades y estadísticas. De nuevo tú vas y los entiendes: eres un chico listo. Aunque aquí se te escapa algo más la utilidad de todo esto: si no puedo estar seguro de algo para que me servirá. Pero claro, eres joven y piensas: mis amigos tienen novia, la mayoría se ha morreado y hasta hay un par que dicen que se ha acostado. Con todos esos datos ¿cuál es la probabilidad de enrollarme con la Pelirroja? La respuesta es sencilla (tú todavía no la sabes): si has hecho cuentas, con independencia de lo que te haya salido, el resultado real es 0. Porque, amigo mio, la probabilidad nunca es la realidad. La probabilidad o la estadística orientan sobre un posible resultado, pero al final para cada individuo sólo aplican dos posibilidades: ocurre o no ocurre (todo esto también se estudia más adelante pero no voy a entrar ahora en ello). Así que si hay que elegir si la Pelirroja se va a enrollar contigo o no, entonces verás que estás al borde del abismo, aunque todos tus amigos estén en el parque manoseándose.

Terminaste la secundaria y entras en la universidad o buscas un curro o te dedicas al noble arte de tocarte los huevos (esto último no lo recomiendo, pero si puedes allá tú). Yo me decidí por el primer camino y comencé a estudiar Físicas. Todo muy bonito pero no viene al caso. Hasta la primera clase de Física Estadística, en tercero. El profesor Navascues, con bastante mala prensa en el corrillo estudiantil por su ratio de aprobados (de nuevo la malvada estadística, al final lo que importa es el suceso, a mi me fue bien y creo que fue un gran profesor, muy duro, pero eso se debía a que hacía pensar y hoy en día eso no está bien visto). A lo que estabamos, el primer día y nada más empezar (nada de escribir su nombre, presentarse o decir qué se iba a ver en el curso) nos plantea un problema: “Calculad la probabilidad de que este lapicero que pongo encima de la mesa se encuentre en algún momento futuro (sin aplicación de fuerzas ni nada por el estilo) un centímetro por encima de su superficie”. Cualquier persona piensa (bien!!!) que esto es imposible, pero luego ves que no que hay una probabilidad (con muuuuuchos ceros delante) de que eso ocurra. El tiempo que hay que esperar para verlo es superior a la vida actual del universo. Pero, ¿quién te dice que no puedes ser tan afortunado de ver la ocurrencia del suceso en ese mismo momento? Hubiera estado de puta madre. Pero por supuesto no ocurrió. Por debajo había cálculos sobre las ondas de probabilidad de los átomos de carbono (se simplificó el lápiz a su mina de grafito y se eliminaron las impurezas de este, jejeje, cosas de físicos) y era una cuestión tan ‘simple’ como ver cuando los millones de átomos se encontrarían simultáneamente a la parte de probabilidad a un centímetro de distancia del centro.

Si has tenido la suerte de entender que dos más dos no tienen porqué ser cuatro y has aprendido un poco a pensar por tí mismo y a no dar por hecho todo lo que ves o lees sin contrastar los datos (a ser posible de varias fuentes), entonces dejarán de sorprenderte muchas de las cosas que se dicen cuando te haces algo más mayor. El que les suscribe cumplirá los 40 antes de las próximas elecciones generales y se ha sorprendido mucho a lo largo de su vida. Pero cuando escuchas por todos lados que, con más del 50% de votos, crecer 5 escaños es un resultado mucho mejor y un avance significativo en su representatividad (se olvidan siempre de decir que hay 9 escaños más y esos escaños son con menos porcentaje y menos votos) piensas: estos no entendieron que papá y mamá nunca te dejaron comer los cuatro caramelos.

Publicado en Opinion | 3 comentarios

Sortu, ETA y democracia


Vamos a hablar de ETA. Sí, lo que en este país ha sido durante muchos años un tema casi tabú, salvo que se hablase en un sentido.
Sí, yo también estaba de acuerdo en el punto de no negociar políticamente con un grupo respaldado por un puñado de asesinos. Pero también es cierto que pienso que hay que hablar de todo con todo el mundo. No siempre hablar significa negociar. A veces significa conocer al otro: el amigo, el amante, el enemigo, el asesino. Y sin el conocimiento no se pueden llevar a cabo las mejores medidas.
Pero eso es el pasado y me gustaría comentar el futuro y sobre todo el presente continuo de los próximos meses.
Desde la desaparición de HB y su reconversión en Batasuna, lo que propiciaría luego la famosa ‘Ley de Partidos’, el entorno independentista radical vasco ha estado jugando al gato y al ratón en el borde de la legalidad. ¿Qué nos esperabamos? Si alguien esperaba otra cosa es que no hubo suficiente diálogo-conocimiento.
Pero ahora se ha presentado Sortu y bajo estas siglas se esconden algunas de las peticiones ‘históricas’ de ETA y su entorno. Algunas, esa es la palabra. Porque pedir la independencia o la autodeterminación de Euskadi ha sido siempre una petición de ETA. ¿No? Ah, pero que también ha sido una petición de EA, o del PNV con quién se habla y negocia continuamente tanto desde este gobierno como de los anteriores sin ningún tipo de pudor. ¿Por qué? Básicamente porque es no sólo legal sino necesario el que tengan cabida todas las opiniones. En este país se debe poder pedir la autodeterminación de Euskadi, la segregación de la Moraleja (como pedía hace unos años el actual alcalde de Alcobendas) o la proclamación de la república independiente de mi casa. Y todo esto se debe poder pedir respetando las opiniones de los demás y las reglas del juego.
Así que no entremos en lo malos que son los integrantes de esta formación política. ¿Están inhabilitados para participar en una formación política sus miembros? Si la respuesta es no, DEBERIAN poder participar en el juego este que hemos querido llamar democracia (pueblo-poder, que no se nos olvide). Las reglas del juego son varias: constitución, normativa internacional aplicable, ley electoral y la famosa ley de partidos entre otras. Según esta última (que me parece una pasada y anticonstitucional en muchos aspectos pero bueno es nuestro ordenamiento jurídico y por tanto entra en el juego) no se puede admitir un partido que suponga una continuidad sobre otro ya ilegalizado. Y yo me pregunto, ¿a qué llaman continuidad? ¿A que las personas son las mismas? ¿A que tienen el mismo ideario político? Vayamos por partes:
– Si es un problema de personas, no veo que la justicia haya condenado con inhabilitación a ninguna de ellas. Y si no fuera así, se quita a estas personas de la lista.
– Si es un problema de ideologías, personalmente no estoy de acuerdo. Lo he dicho antes, cada uno puede pensar lo que quiera.
– Si es continuidad de otras organizaciones ilegalizadas ¿no deberíamos preguntarnos por qué se ilegalizaron aquellas? Si el motivo era la no condena del terrorismo, continuidad o no, no debería ilegalizarse Sortu.
En fin, me parece muy triste que se maten a personas y que se tenga que vivir en una situación de miedo en algunas poblaciones del Pais Vasco por pensar diferente. Pero no usemos este último concepto, el pensar diferente, para prohibir, para hacer que no se pueda escuchar a los disidentes. Centremos nuestros esfuerzos en hacer ver a la población vasca qué tenemos que ofrecerlos desde el resto de partidos y en qué somos mejores que ellos. Y que el ‘demos-δημο’ decida a quién le da el ‘cratia-κρατία’.
Finalmente un último comentario. Escuché en la radio hace unos días a una persona (no recuerdo su cargo ni su origen, sé que era extranjero) quejarse de que tenemos que evitar a toda costa la legalización de Sortu y de que España no podía ser una de los pocos estados occidentales que no condenaba la ‘negación del holocausto’ como delito. Sólo decir que me siento orgulloso de vivir con unas reglas de derecho que, con todas sus fallas y limitaciones, no condena por pensar de manera distinta, sino sólo por las acciones que uno haga. No negaré el holocausto ni la conquista de América o la invasión de Irak. Si lo hiciera, ¿merecería estar en la cárcel? Júzguenme por mi actos, por favor.

Publicado en Opinion | Deja un comentario

Filmografía de verano


Mucho tiempo sin pasar por aquí, prácticamente todo el verano y ayer comenzó el otoño. Este ha sido un verano realmente diferente a cualquiera de los que he vivido hasta ahora, pero no voy a hablar de mí. Voy a hablar de cine. En esta ocasión no será para criticar a la industria o su inmovilismo, los cánones o impuestos para compensar las descargas ilégales ni nada de eso. Creo que en mi primer post hablé de ello. Hoy voy a ser un poco más banal, aunque a lo mejor en realidad en lo banal está la profundidad.
Me explico. Yo siempre he sido más de literatura que de cine. De hecho tengo otro blog en el que comento los libros que me voy leyendo (siempre menos de los que uno quiere, pero el tiempo es el tiempo): http://criticalibros.wordpress.com. Para mí el cine hasta ahora había sido una vía de mero entretenimiento durante hora y medio o dos horas. O una forma de ver las adaptaciones previamente leídas. O una forma de estar con mi hijo. Nada más y nada menos. Sin embargo, a finales del curso de mi taller de literatura me recomendaron una película por el simple placer de ver grandes interpretaciones en una historia que no se tenía que desarrollar en Hogwarts, La Tierra Media o Pandora. La película era “My name is Sarah” y la recomiendo por que ciertamente me gustó. Sin embargo, la influencia en mí no fue su belleza o interpretación. No ha sido la película que más me ha gustado, pero reconozco que supuso un punto de inflexión en mi forma de ver el cine. Y ahí es donde quiero llegar hoy.
Como un libro, una película puede atraerte, hacerte reir, llorar. Cabrearte, enorgullecerte. Pero sobre todo, también te puede hacer pensar.
Seguir leyendo

Publicado en Opinion, Pelicula | 5 comentarios

No sé de qué voy a escribir…


Me siento al ordenador. La verdad es que estoy un poco desganado. No sé de que voy a escribir. Mi cuerpo me pide decir algo pero mi mente está cansada. No pasa por sus mejores momentos. Desde luego hoy no voy a hablar de la crisis, de las idioteces que hacen los que nos gobiernan en todos los estamentos. Podría hablar de monarquía, pero no me encuentro con ganas ¡vive la république! Otro día seguro que no se me pasa. Pondré un título en los borradores, junto a una discusión sobre la edad de comienzo de la edad de secundaria (12/13 años). Pero hoy no hablaré de eso.
Puedo comentar la soledad, pero creo que ya hablé de ello. Puedo decir que el jueves fui al teatro. Solo. La obra era en el lugar en que trabajo. Había muchas personas conocidas, pero me sentía completamente solo. Afortunadamente me encontré con un compañero y pude disimular durante unas horas mi soledad. Al final, vuelta a casa. Solo.
Así que tampoco quiero hablar de ello. ¿De qué? ¿De mi aversión al fútbol? La verdad es que no me apetece. Antes, veía de vez en cuando algún partido, seguía el día a día de los resultados y me era, más o menos, indiferente. Últimamente no puedo soportarlo. Supongo que soy un mal padre, porque creo que el motivo es mi hijo de nueve años que no me habla de otra cosa. En fin, espero que con los partidos de verdad (los de mi hijo) de la temporada que viene “vuelva al redil”.
Podría hablar de la programación, de como disfruto analizando problemas de la gente que me rodea y proponiendo y ejecutando las soluciones. Me da igual que me paguen como a un administrativo más, o que me bajen mi sueldo casi mileurista, lo importante es que en mi trabajo disfruto como un enano. Así que no hablaré de la integración de Spring e Hibernate o de los problemas que estoy teniendo para ejecutar el proyecto que desarrollo en un servidor Jetty con scripts de Maven.
Podría habar de mi última pasión: la escritura. Uno de los microrelatos que escribí este año decía: “Pensaba como superar nuestra separación, cuando las letras me atropellaron, devolviéndome a la vida después de haber muerto“. Así me he sentido este año. La escritura me ha dado la vida.
Pero sobre todo me gustaría hablar de amistad. De lo infravalorada que está la verdadera amistad. Todos conocen el dicho de que un amigo es un tesoro. Es mucho más que eso. Yo he sido muy afortunado en mi vida. He tenido una mujer maravillosa, la única de mi vida. Pero eso se acabó y ahora me doy cuenta de que me he quedado sin nada. En fin, todos mis amigos se han ido quedando por el camino. Creo ser una buena persona (aunque no soy quien para juzgarme) pero todas mis relaciones terminan igual: me olvido de conservarlas. He dicho ‘olvido’ pero no es cierto. Pienso continuamente en ellas, pero no doy ni un paso para retenerlas. O si lo doy, jamás doy el segundo si no he tenido respuesta en el primero. A veces se habla de lo bonito que es una amistad para irse de marcha o pedir/dar ayuda en caso de necesidad. Es cierto, pero no es eso lo que a mí me hace falta, nunca me ha importado no salir mucho y, afortunadamente, no he necesitado pedir ayuda casi nunca. Estoy desvariando, así que os pondré un ejemplo. Hace unas semanas hice un pequeño programilla (ni siquiera se le podría llamar así de lo sencillo que era) en el trabajo. Se lo pasé al usuario y ciertamente les he evitado un montón de horas, dudas y preguntas. Recibí un correo de respuesta dándome las gracias. Por supuesto, mi pecho se llenó de pecaminosa vanidad y ninguna modestia. Pero no tenía a quien contarle lo que había hecho. Es malo no tener a quien contar tus problemas, pero os aseguro que puede ser peor no tener con quien compartir un momento puntual de felicidad, especialmente si es en una fase de tu vida donde hay pocos claros en un cielo habitualmente nublado.
En fin, no sabía de que iba a escribir y me ha salido esto. Desde luego no era lo que pensaba al principio pero aquí está. Un abrazo para todos los que habéis llegado leyendo hasta aquí para escuchar mis rollos. Sois unos monstruos.

Publicado en General | Etiquetado | Deja un comentario

Del trabajo a la prostitución y la esclavitud


Hablemos de crisis (¡qué novedad!).
Todos sabemos que en estos tiempos el trabajo vale más que nunca y el miedo a terminar en la calle o a que te mermen el sueldo hasta el punto de no poder pagar los recibos básicos está arraigado en casi todos.
Creo que me va a salir una entrada un poco demagógica, pero mejor, así me insultáis (intelectualmente espero) y podremos aprender algo los unos de los otros.
Así que supongamos una situación, lamentablemente, bastante habitual:
* Familia de 4 miembros, dos adultos y dos niños. De los dos adultos uno se ha quedado en paro. El otro trabajo con un sueldo, pongamos de 1200 euros.
Como veis no he bajado a un ejemplo de familia con el salario mínimo (633,30 euros brutos) o de grupos marginados (mujeres solas, inmigrantes con o sin papeles, …) para que no se diga que pongo el peor caso posible.
Como decía, en esta familia queda una persona con trabajo con un sueldo con el que tiene que pagar todos los gastos de la casa, los dos niños y, con toda seguridad, alquiler o hipoteca. Seguir leyendo

Publicado en Opinion | Etiquetado , , | 10 comentarios

Propuestas para huelgas ‘interesantes’


Ahora que tenemos reciente la huelga de funcionarios por la bajada de los sueldos y en ciernes la huelga general por la reforma del mercado laboral y, puesto que ya dejé dicho que no creo en las huelgas a la antigua usanza, voy sin embargo a proponer algunos ejemplos de huelgas o protestas que se podrían hacer:
* No ver los partidos del mundial. Protesta contra los sueldos, dietas, primas y demás familias de todo lo que rodea al mundo del fútbol.
* No hacer ningún movimiento económico que no sea realmente imprescindible un día concreto cada mes. P.ej. el día 10 de cada mes no hagamos transferencias, ingresos, no paguemos con tarjetas. Protesta contra los bancos, sus comisiones y su falta de vergüenza ante sus pingües beneficios (siempre quise escribir una frase con dos diéresis).
* Siguiendo la línea de la anterior habría que hacer el día: sin repostar gasolina, sin enviar SMS, sin (pon aquí aquello que utilices pero de lo que puedas prescindir un día entero)

Seguro que se os ocurren muchas más formas. A mí me parecen mucho más efectivas estas formas de protesta que la clásica huelga. El problema es decidir cuál es el día SIN y a qué se aplica. Dudo mucho que con las visitas que tengo pueda iniciar una campaña de concienciación para la protesta por no-acción frente a la huelga tradicional o las manifestaciones.

Publicado en Opinion | Etiquetado , , | 2 comentarios